lunes, 15 de noviembre de 2010

Procede el amparo indirecto contra el aumento del impuesto predial


El avalúo y aumento catastral que se utiliza para fijar el impuesto sobre una propiedad, puede ser impugnado mediante "un juicio de amparo indirecto" si se considera que el mismo es incorrecto, de acuerdo con un criterio que emitió la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y que fue difundido en su gaceta.
Esta decisión permitirá que cualquier persona pueda defenderse ante un cobro indebido del impuesto predial como lo es el pretendido aumento que se pretende aplicar a los cancunenses.
El juicio de amparo para protegerse de un cobro irregular del impuesto predial, derivado de un mal cálculo o aumento del valor catastral de una propiedad, puede ser promovido a través de un abogado privado, si se tienen los recursos para hacerlo, o por medio de abogados gratuitos del Instituto Federal de Defensoría Pública, cuya dirección electrónica es www.ifdp.cjf.gob.mx.
El máximo tribunal del país informó que en una sesión privada, realizada el 14 de marzo del año en curso, los ministros de la "Segunda Sala" aprobaron modificar la tesis jurisprudencial 2a./J. 22/94, para establecer que "la elaboración y notificación del avalúo catastral afecta el interés jurídico de los gobernados y, por lo tanto, es susceptible de impugnarse a través del juicio de amparo indirecto".
De acuerdo con la información divulgada por la Corte, "los señores ministros consideraron que el avalúo catastral es el acto mediante el cual se determina el valor fiscal de los predios y construcciones adheridas a éstos, y se fija la obligación tributaria a cargo del particular".
Y, por lo mismo, "es claro que la simple elaboración y, en su caso, notificación del avalúo genera un perjuicio inmediato al particular, pues si aquél se elabora en forma incorrecta o ilegal, tendrá como consecuencia la determinación, también incorrecta o ilegal, de un crédito por concepto de impuesto predial".
Los ministros de la Corte determinaron que este tipo de hechos "afecta de modo cierto e inmediato el interés jurídico del particular, quien puede acudir al juicio de garantías en términos del artículo 114, fracción II, primer párrafo, de la Ley de Amparo".
Ahora Conforme a la Constitución Mexicana, los municipios tienen ciertas atribuciones para cobrar ciertos impuestos a sus habitantes. Uno de dichos impuestos municipales es el impuesto predial, el cual es una carga para los propietarios de un predio, sea que éste se encuentre baldío o bien con construcción e independientemente de si el dueño es persona física como moral.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha decretado ya la inconstitucionalidad de dicho impuesto predial.

Caso nuevo león
El impuesto predial es inconstitucional.
El impuesto predial se establece en la Ley de Hacienda para los Municipios del Estado al decirse que la contribución será a cargo de los propietarios o poseedores del suelo y sus construcciones.
Ahora bien, conforme a dicha ley, el monto del impuesto se determinará aplicando las “tablas de valores unitarios” del suelo o, en su caso, de construcción que hayan sido aprobadas previamente por el Congreso del Estado.
Al respecto, la Suprema Corte declaró la inconstitucionalidad de dichas “tablas de valores unitarios” de suelo y construcciones, por contravenir el llamado “principio de legalidad tributaria”, así como por su falta de fundamentación y motivación legal.
Además, declaró la inconstitucionalidad del segundo párrafo del artículo 21 bis-8 de la Ley de Hacienda para los Municipios del Estado de Nuevo León por establecer como base para el cálculo del impuesto predial una tasa adicional a los predios baldíos, lo que transgrede también el llamado “principio de equidad tributaria”.

La defensa legal.

Por los argumentos arriba señalados, la defensa legal contra un impuesto predial debe alegar que el tributo es inconstitucional toda vez que violenta los principios de legalidad, proporcionalidad y equidad tributaria, mismos que son los principios rectores y protectores de los contribuyentes en México.
En razón a lo anterior, existen elementos jurídicos que permiten combatir exitosamente el impuesto, ya sea en su totalidad o bien en cuanto a cierta parte o proporción del monto que se llegara a determinar por la autoridad municipal.
La devolución del impuesto pagado.
Es importante saber que, en caso de obtenerse una sentencia favorable al contribuyente, éste adquiriría el derecho a solicitar la devolución del impuesto predial pagado en exceso o quizás, en su totalidad, según sea el caso, de hasta los últimos 5 años, más sus respectivos intereses.
¿Por qué y cómo hay que pelearlo?
Es muy importante tomar en cuenta que el hecho de que la Suprema Corte haya declarado la inconstitucionalidad del impuesto predial NO SIGNIFICA QUE, AUTOMÁTICAMENTE, TODOS LOS CONTRIBUYENTES ESTÉN LIBERADOS DE SU PAGO. Lo anterior y acorde a los principios del Juicio de Amparo, solo aquellas personas que peleen el impuesto podrán llegar a tener el beneficio de la declaración de su inconstitucionalidad. Esto dado que las sentencias que se emiten en dichos juicios solo benefician a aquellos que lo promovieron y no así a los demás contribuyentes.
Existen dos vías para la defensa legal contra este impuesto, el Juicio de Amparo o el Juicio de Nulidad tramitado ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Estado de Quintana roo. En ambos casos, es fundamental que el juicio se interponga oportunamente, dentro de los 15 días hábiles siguientes al pago del impuesto, para el Amparo y dentro de los 30 días hábiles siguientes al pago, para el Juicio de Nulidad.
Por supuesto, estamos listos para evaluar tu caso e iniciar el juicio correspondiente para obtener, en su momento, la devolución de tu dinero.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Mitla “Lugar De Los Muertos”


Hay pocos lugares en México y en el mundo donde se represente con tanta profusión a la muerte, como en Oaxaca. En el hermoso templo de Yanhuitlán, se encuentra una imagen de Nuestra Señora La Muerte, ataviada como una reina y entronizada en un altar. Mitla significa Lugar De Los Muertos y allí se llevaba a sepultar a sacerdotes y a otros personajes de alcurnia en la época prehispánica. En Monte Albán, bajo sus templos y viviendas, se hallaron tumbas fastuosas- como la muy conocida tumba numero siete - que denotan el culto supremo que los antiguos dedicaban a sus muertos.
El culto a los difuntos no terminaba en el sepulcro. Además del aniversario que celebraba cada uno en particular, acostumbraban levantar en los templos, en honra de los muertos un catafalco, cubierto de velos negros, sobre los que se derramaban flores y frutos, y en torno de los cuales oraban: también tenían una fiesta o conmemoración de los difuntos en común, cuyo día, por singular coincidencia, correspondía próximamente al templo en que los católicos celebramos la nuestra.
Se preparaban los indios matando gran cantidad de pavos y otras aves obtenidas en la caza, disponiendo a si de una variedad de manares, entre los que sobresalían los tamales (petlatamali) y el mole o totomoli.
Estos manjares se ponían en una mesa o altar que no faltaba en la casa de los indios, como ofrenda para los difuntos. Llegada la noche, en torno a ella, de pie o sentados se congregaban todos los miembros de la familia; velaban orando a sus dioses, para que por intercesión de los suyos, que suponían asistiendo a su lado, les fuese concedida salud, buenas cosechas y prosperidad en todas sus cosas.
Este es el origen de las ofrendas que se colocan en los altares de muerto. El ritual es un gesto que denota el valor espiritual de los pueblos indios al compartir con sus difuntos los alimentos que en vida les agradaron y honrarlos como si siguieran vivos.
La celebración de los Días de Muertos en Oaxaca es una ceremonia popular que invoca a los espíritus de los ancestros para invitarlos a "convivir" en el mundo terrenal, por lo que se procura agasajarlos en la forma más atenta. Su visita entre nosotros obedece a un permiso obtenido desde el más allá para que las ánimas de los difuntos puedan visitar a sus parientes. Los muertos retornan a su hogar porque son atraídos por sus antiguas pertenencias o por el amor de sus deudos.
Es posible asegurar que ninguna población de México permanece indiferente a tan arraigada tradición que de alguna forma fortalece los vínculos familiares evocando la memoria de los seres queridos.
Existen vestigios de las representaciones de la muerte llevados al cabo por las diversas culturas que florecieron antes de la llegada de los españoles. Dichas culturas sostenían que con los vientos fríos del norte, llegaban los espíritus de sus muertos a visitarlos y para recibirlos organizaban fiestas en su honor.
Desde la evangelización de Oaxaca llevada a cabo por los Dominicos Fray Gonzalo Lucero y Fray Bernardino de Minaya, a la cabeza de un sinnúmero de misioneros civilizadores; se implementaron las fechas para celebrar a los Fieles Difuntos, tomándose como resultado del culto a los muertos que ya tenían los pueblos aborígenes y las preces de la Iglesia por los antepasados.
En la actualidad la celebración de Muertos se inicia a mediados del mes de octubre con la adquisición de los productos que habrán de colocarse como ofrenda en un altar. Desde muy temprano, los mercados se instalan y se visten de olores y colores característicos, entonces comienza la concurrencia de deudos.
Puede encontrarse entre los productos característicos de la temporada: el mole negro, los dulces oaxaqueños, entre los que no puede faltar la calabaza en conserva, las manzanitas de tejocote y el nicuatole, acompañados por el chocolate y el pan de muerto. Todo esto y las frutas de la estación son elementos que se utilizan para adornar los Altares de Muertos y para rodear las ofrendas que se colocan en honor a aquellos que han partido ya de este mundo.
El primero de noviembre es día de "llevar los muertos", la costumbre consiste en obsequiar a parientes y amistades de la familia una dotada muestra de las viandas que integran la ofrenda de muertos. La entrega se hace casa por casa. Este día se venera a los "angelitos", es decir a los parientes que murieron siendo niños. El día dos de noviembre se venera a los finados adultos.
Todos los Santos y los Fieles Difuntos son ocasiones para que nuestro pueblo ejerza sus ancestrales costumbres. Algunos, orando por sus familiares pasados, otros yendo a los cementerios para adornar las sepulturas que permanecen en los panteones, elaborando así los ALTARES DE MUERTOS.
Gran parte de la preparación de estas fiestas se ve reflejada en la construcción de los Altares de Muertos, ofrenda que se hace para honrar a los familiares fallecidos, ya que según la creencia popular, ellos vendrán a visitar sus moradas y a sus familias en este día. Los Altares de Muertos, son instalados en las casas de sus familiares o en los mismos panteones sobre las tumbas y la varía de acuerdo a las tradiciones de cada región. Todo lo que el fallecido disfrutó en vida, es recordado al preparar el altar; la ofrenda se coloca el día 31 de octubre por la mañana, y es todo aquello que los deudos vendrán a saborear y disfrutar.
En Oaxaca usted podrá asistir a un gran número de exhibiciones y representaciones con motivo de esta fecha tan importante para todos los mexicanos. Desde exhibición de altares, tapetes hechos de arena decorados con flores y velas iluminando los nichos de las criptas hasta las representaciones de cortejos fúnebres, ofrendas comparsas y gran variedad de eventos artísticos que transforman el ambiente los días 31 de octubre y 1 y 2 de noviembre.

Nuestros muertos


"No nos lamentemos demasiado de la muerte de nuestros seres queridos: no han muerto, sino que han marchado antes que nosotros por el camino que todos debemos recorrer."

El Día de Muertos es una celebración mexicana de origen indígena que honra a los difuntos el 2 de noviembre, comenzando desde el 1 de noviembre, y coincidiendo con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos. Es primariamente una festividad mexicana y centroamericana, se celebra también en muchas comunidades de los Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana y centroamericana.

Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México, pueden ser trazados hasta la época de los indígenas de Mesoamérica, tales como los aztecas, mayas, purépechas, nahuas y totonacas. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones por lo menos desde hace 3,000 años. En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento.

El festival que se convirtió en el Día de Muertos era conmemorado el noveno mes del calendario solar azteca, cerca del inicio de agosto, y era celebrado durante un mes completo. Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la "Dama de la Muerte" (actualmente relacionada con "la Catrina", personaje de José Guadalupe Posada) y esposa de Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.

Simbolismo

Pan de muerto, Calaveras de dulce, tienen escritos el nombre del difunto en la frente, son consumidas por parientes o amigos.

Pan de muerto. Platillo especial del Día de Muertos. Es un panecillo dulce que se hornea en diferentes figuras, desde simples formas redondas hasta cráneos, adornado con figuras del mismo pan en forma de hueso y se espolvorea con azúcar.

Flores. Durante el período del 1 al 2 de noviembre las familias normalmente limpian y decoran las tumbas con coloridas coronas de flores de rosas, girasoles, entre otras, pero principalmente de Cempaxóchitl, las cuales se cree atraen y guían las almas de los muertos. Casi todos los panteones son visitados.

El altar y las visitas. Se cree que las almas de los niños regresan de visita el día primero de noviembre, y las almas de los adultos regresan el día 2. En el caso de que no se pueda visitar la tumba, ya sea porque ya no existe la tumba del difunto, o porque la familia está muy lejos para ir a visitarla, también se elaboran detallados altares en las casas, donde se ponen las ofrendas, que pueden ser platillos de comida, el pan de muerto, vasos de agua, mezcal, tequila, pulque o atole, cigarros e incluso juguetes para las almas de los niños. Todo esto se coloca junto a retratos de los difuntos rodeados de veladoras.

Los materiales comúnmente utilizados para hacer un altar de muertos para el Día de Muertos tienen un significado, y son los siguientes:

  1. Retrato de la persona recordada.
  2. Pintura o cromo de las Ánimas del Purgatorio. La imagen de las ánimas del purgatorio sirve para pedir la salida del purgatorio del alma del difunto por si acaso se encontrara ahí.
  3. Doce cirios. Aunque pueden ser menos, tienen que ser en pares, y preferiblemente de color morado, con coronas y flores de cera. Los cirios, sobre todo si son morados, son señal de duelo. Los cuatro cirios en cruz representan los cuatro puntos cardinales, de manera que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y su casa.
  4. Cincuenta veladoras medianas Estas veladoras servirán para iluminar el camino de regreso a casa del alma.
  5. Calaveras de azúcar. Las medianas en el nivel superior, son alusión a la muerte, siempre presente. Las pequeñas y en un nivel bajo, son dedicadas a la Santísima Trinidad, y una grande en el mismo nivel, al Padre Eterno.
  6. Seis candeleros, con boca suficientemente ancha para ubicar los cirios.
  7. Tres incensarios, pequeños anafres o braceros.
  8. Copal (incienso de tiempos prehispánicos). El copal sirve para que su humo limpie el lugar de malos espíritus y así pueda entrar el ánima a su casa sin ningún peligro.
  9. Carbón de madera.
  10. Ceniza de leña. La cruz grande de ceniza sirve para que al llegar el ánima hasta el altar pueda expiar sus culpas pendientes. La cruz pequeña de ceniza se pone por si el ánima se encontraba en el purgatorio, ayudándole a salir de ahí para continuar su viaje.
  11. Un lebrillo o aguamanil que tenga o no pedestal.
  12. Jabón de pan.
  13. Una toalla de cualquier calidad. El aguamanil, jabón y toalla se colocan por si el ánima necesita lavarse después del largo viaje.
  14. Agua, jarra y vaso, preferiblemente de vidrio transparente para que se pueda apreciar el contenido, que será agua natural. El agua en la jarra es para que se moje los labios resecos por el viaje desde el más allá.
  15. Cazuelas con comida. La preferida por el difunto cuando vivía.
  16. Ocote en rajas.
  17. Chiquihuite tortillero.
  18. Licor, un caballito tequilero, un salero y un platito con un limón partido. El licor, tequila preferiblemente, es para que recuerde los grandes acontecimientos agradables durante su vida y decida visitar a los vivos.
  19. Pan de muerto. La comida tiene por objeto deleitar al ánima que nos visita.
  20. Flores de cempaxóchitl, según las necesidades. Las flores sirven para adornar y aromatizar el lugar durante el tiempo que esté presente el ánima.
  21. Mesa, para la base del altar.
  22. Papel de china de cualquier color, dando preferencia al morado (luto cristiano) y naranja (luto azteca), tantos pliegos como superficie se pretenda cubrir.

domingo, 17 de octubre de 2010

¿El instituto federal electoral es una democracia fallida?


El Instituto Federal Electoral cumplió sus veinte años sumido en una crisis acumulada de credibilidad, y se enfila hacia la renovación de tres consejeros no ciudadanos, sino como representantes de los partidos políticos. El IFE se reconfirmará como el eje de la partidocracia y no como garante de la democracia.

En medio de la crisis provocada por el polémico saldo electoral de las elecciones de 1988 que operó Manuel Bartlett Díaz como cancerbero y verdugo del tricolor, la decisión de fundar el IFE se sustentó en la aplicación de un modelo político de relevo del agotado sistema presidencialista: el sistema de partidos. Pero en lugar de ser el pivote de este nuevo modelo de gobierno, el IFE quedó atrapado por las redes de poder de los partidos políticos, algo que le daría un poco de credibilidad serian las candidaturas ciudadanas punto que ni siquiera se ha debatido.

Los artículos 41 constitucional y 218 del Código Federal Electoral otorgan únicamente a los partidos políticos el derecho y la facultad de solicitar el registro de candidatos de elección popular. Esta violación a las garantías individuales, de hecho, tiene la propiedad de coartar los derechos ciudadanos de las personas, permite monopolizar por parte de los partidos políticos un derecho ciudadano y la actividad política nacional y, por encima de todo, empobrece de manera dramática la vida política y social de este país. A raíz de mantener vigentes estos artículos son como han proliferado las camarillas de políticos profesionales que no sólo son totalmente refractarios a cualquier cambio o renovación, sino que además se han adueñado de la vida política de este país. El principal y más dramático efecto de todo esto es que se ha empobrecido la vida política nacional y se ha mantenido por largos años un conjunto de personajes incapaces y rapaces, cuya única convicción política es la de mantenerse en el poder, cualquiera que sea el costo. Por eso vemos a diputados que luego pasan a ser senadores, y luego, si pueden, a gobernadores, o viceversa. Una vez terminado ese ciclo, buscan otra alternativa en secretarías de Estado, en embajadas o donde se puedan acomodar. El punto es que pasan los años y seguimos con las mismas personas, no importa cuán ineptas hayan mostrado ser.

Los próximos tres nuevos consejeros electorales, que supuestamente representarían con su apartidismo a la sociedad en su totalidad, van a llegar como cuota de poder de los tres principales partidos: PRI, PAN y PRD. Así, el IFE profundizará su condición de rehén de la partidocracia.

El modelo de sistema de partidos fue decidido por Carlos Salinas en 1990 para enfrentar el desmoronamiento de la credibilidad electoral que provocó el saldo electoral presidencial de 1988 y para salvar el dominio del tricolor. La decisión buscó disminuir el control del gobierno federal sobre las elecciones, cerrar las puertas de la Comisión Federal Electoral de Gobernación, crear un organismo autónomo y dotarlo de consejeros primero ciudadanos y luego electorales sin militancia y representación partidista. Con ello, el juego político se trasladó a los partidos. La clave de Salinas radicó en la presencia dominante del tricolor en los nuevos organismos.

El sistema de partidos, basado en los razonamientos operaba como el centro de las decisiones. Salinas nunca pensó en un sistema parlamentario ni mixto. Por la forma de construir el modelo, con el tricolor y su cláusula de gobernabilidad, el partido tricolor podría mantener su hegemonía. En este contexto se localiza, por cierto, buena parte del basamento teórico de Manuel Camacho Solís y su esquema de alianzas PAN-PRD. Camacho participó en las discusiones salinistas del modelo político que debía de sustituir al deteriorado presidencialismo autoritario. Las alianzas replantearían el sistema de partidos para conducir al país a un bipartidismo PRI-PAN/PRD.

Lo malo del sistema de partidos es que tenía condiciones casi indispensables: la capacidad de negociación en espacios políticos y de poder, su representatividad en el parlamento asumida bajo la doctrina de la alternancia sin hegemonías y sobre todo la ausencia de polarización política e ideológica para garantizar la gobernabilidad, es decir, el equilibrio funcional entre demandas y ofertas políticas.

El IFE fue creado para darle esencia al modelo de sistema de partidos. Sin embargo, su instrumentación cometió cuando menos tres errores: hacer depender del Congreso y sus representaciones partidistas la designación de los consejeros, incluir en su seno a representantes de partidos como cuñas que han impedido el funcionamiento y crear institutos electorales estatales con los mismos vicios al reproducir a nivel local el intervencionismo de ejecutivos estatales y congresos. Ello ha llevado a que la actual composición del IFE esté dominada por la mediocridad, la falta de autoridad y la espada de Damocles de los partidos. En lugar de que el IFE controle a los partidos, éstos avasallan al instituto.

En este contexto, el IFE es otra prueba de que el régimen político mexicano ya no da de sí y que se requieren superar las limitaciones del sistema de partidos.
El IFE debería reducirse a su expresión de organizador de elecciones, con una estructura sin representantes de partidos ni de poderes. En otros países las oficinas que organizan elecciones tiene funcionarios sin espacios mediáticos.
Pero el IFE se ha convertido ya en una instancia de poder. Y como instancia de poder, el IFE se ha atrincherado en su muralla política y va a caer en el error tradicional de organismos similares: el resane de sus estructuras cuarteadas, cuando el país necesita de un nuevo modelo de organización de elecciones lejos de los partidos. Los próximos tres consejeros electorales llegarán como representantes de los partidos dominantes en el Congreso y van a profundizar la crisis de credibilidad del organismo.

La celebración del IFE fue políticamente deprimente: exaltar la existencia de un organismo cuya ineficacia representa, reproduce la crisis de la gobernabilidad política del país, aunque sin perder el buen humor de los autoelogios.

domingo, 10 de octubre de 2010

Cristóbal Colon y el Día de la Raza


Primer viaje
El 3 de agosto de 1492, Cristóbal Colón partió del Puerto de Palos, en Huelva, en la costa de Andalucía, con dos carabelas (La Niña y La Pinta) una nave (La Santa María), y una tripulación de unos 120 hombres. Los hermanos Martín y Vicente pinzón tomaron el comando de las dos carabelas y Colón dirigió la nave. Navegaron por la costa africana hasta las islas Canarias y de allí partieron al oeste. Al pasar de los días, la desesperación de no saber cuándo ni cómo llegarían a su destino provocó un amotinamiento que Colón calmó prometiendo que si en tres días no avistaban tierra regresarían a España.
La Niña. La Pinta. La Santa María
El 12 de octubre de 1492, a las 2:00 am, después de 72 días de navegación, el marinero Rodrigo de Triana divisó tierra firme. Cristóbal Colón y su expedición llegaron a la isla que los nativos llamaban Gunahaní, y que Colón bautizó como San Salvador, ubicada en el archipiélago de las Lucayas o Bahamas. Inmediatamente comenzó a explorar la zona y pronto llegó a la actual Cuba, a la que Colón llamó Juana. El almirante Colón estaba convencido de haber llegado a las Indias Orientales y por eso llamó "indios" a sus habitantes. Además, con la idea fija de que estaba en Catay, Colón se dio a la tarea de buscar la residencia del Gran Khan, por lo que recorrió parte del norte de Cuba en dirección poniente y llegó a la isla que hoy es de Haití y de la República Dominicana, a la que bautizó como La Española. En este sitio, Colón construyó un fuerte con los restos de la Santa María, que se había estrellado contra un arrecife y naufragado. Ese refugio se llamó Navidad y fue el primer asentamiento español en América.
El 4 de enero de 1893, Cristóbal Colón regresó a España con las dos carabelas que le quedaban, dejando 40 hombres en el fuerte Navidad. En Barcelona, los Reyes Católicos recibieron solemnemente al Almirante, quien llegó mostrando seis aborígenes, algunos frutos exóticos, como la piña, papagayos y algo de oro. El éxito y fama de la empresa expedicionaria de Colón le permitió obtener el financiamiento para un segundo viaje.
Segundo viaje
El 25 de septiembre de 1493, Colón zarpó del puerto de Cádiz, España, al mando de 17 barcos y 1200 hombres. Cuarenta días más tarde descubrió las Antillas y la isla de Puerto Rico, que llamó San Juan. Cuando llegó a La Española y se encontró que los hombres que había dejado habían sido muertos y el fuerte destruido, debido a graves conflictos con los indígenas. Colón fundó otro asentamiento, llamado Isabela en honor de la reina de España. Aquí comenzó la labor evangelizadora. La falta de víveres y las enfermedades hicieron estragos entre los españoles y parte de la expedición se regresó debilitada y enferma a España en 12 barcos. Colón siguió explorando el mar de las Antillas con apenas tres carabelas. A pesar de sus esfuerzos de encontrar China o Japón, sólo se topó con otra isla (Jamaica). Cuando regresó a Isabela se encontró con que los hombres que había dejado se mataban entre sí por rencillas internas y obligaban a los indios a entregarles oro. Además, supo que en España los hombres que habían regresado lo acusaban de pésimo administrador, tirano e inepto. Ante estas noticias, Colón regresó a España a presentar su defensa ante los reyes católicos, que lo recibieron fríamente.
Mientras tanto, en La Española las minas comenzaron a producir oro en abundancia, bajo la supervisión de Bartolomé Colón, hermano del almirante.
Tercer viaje
El 30 mayo de 1498, Colón partió de España con 6 naves y el 31 de julio llegó a Trinidad. De ahí pasó a las costas de Venezuela, sin saber que se encontró con tierra continental. Después descubrió las islas de Tobago y Granada, Margaritas y Cubaga. Colón decidió regresar a La Española, que se había quedado bajo la dirección de sus dos hermanos (Bartolomé y Diego), y encontró problemas causados por sublevaciones en contra de la autoridad de sus hermanos y la ansiedad de encontrar oro. Colón quiso someter a los españoles sublevados y ahorcó a varios, con lo cual sólo aumentó las rebeliones. Francisco de Bobadilla, enviado por los reyes, llegó a La Española en 1500 y cuando vio los métodos represivos de Colón y sus hermanos, los arrestó y los mandó encadenados a España.
Cuarto viaje
En consideración a sus servicios, la corona retiró los cargos contra Colón pero no volvió a recuperar ni la confianza ni la ayuda de la reina y sus cortesanos. Con muchos trabajos, en abril de 1502 Colón volvió a embarcarse con cuatro carabelas para ir en la búsqueda del tesoro del Gran Khan. Esta vez costeó Centroamérica: recorrió Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Estuvo a punto de tocar Yucatán pero no lo hizo. Tempestades destruyeron sus naves y solo con mucho trabajo consiguió regresar a Jamaica. Allí fue rescatado muy enfermo y devuelto a España en 1504, donde murió en el olvido dos años más tarde.

domingo, 3 de octubre de 2010

¿Cómo afecta la violencia al turismo de Cancún?


En Cancún como en otras regiones de México, se hacen esfuerzos de promoción de las actividades turísticas a través de campañas publicitarias lanzadas desde oficinas gubernamentales y organizaciones privadas para atraer visitantes, mediante la oferta de sitios paradisiacos para descansar, lugares para correr aventuras, paisajes naturales para recrear la mente y ejercitar el cuerpo, ambientes ecológicamente sanos para olvidar la contaminación de las grandes ciudades, espacios para competir en eventos deportivos, disfrutar tradiciones gastronómicas, admirar vestigios arqueológicos, gozar placeres lúdicos y conocer otras culturas.

En las imágenes que proyectan los lugares turísticos de Cancún destacan las bellezas naturales del territorio, los colores del paisaje de la costa, así como la amabilidad y bonhomía de sus habitantes.

Se difunde en los mensajes que en Cancún el mar es más azul, que la espuma es blanca y que la arena de nuestras playas se mezcla con polvos de oro; que las gaviotas revolotean casi al ras de nuestras cabezas, que los albatros dibujan caprichosas figuras en el aire y que los pelícanos conviven con pescadores y visitantes junto a las lanchas donde comercian el pescado en la Playa; que los atardeceres se pintan de bellos colores; que los platillos cocinados con pescados y mariscos de nuestros mares, bahías y esteros son un deleite para el buen gusto; además se presume la arquitectura de la zona hotelera y se destacan lugares vivos de las tradiciones populares como los mercados municipales.

No obstante, en ninguno de los mensajes publicitarios se alude a los problemas de violencia e inseguridad que se sufren en Cancún, ni de las matanzas masivas como las que han acontecido.

El turismo y la violencia son incompatibles. Cuando los actos violentos ocurren de manera reiterada en regiones turísticas se genera pérdida de confianza por parte de los potenciales visitantes, se reduce el número de visitas al destino, se caen los ingresos de las empresas dedicadas a los servicios del ocio, aumenta el desempleo en el sector y se provoca estancamiento económico porque con los actos violentos se paralizan las nuevas inversiones y se anula el crecimiento.

Los lugares turísticos más exitosos en el mundo gozan de excelente clima de seguridad pública y de bajos índices delictivos. Una manera de destruir un destino turístico consiste en provocar actos violentos en su entorno y difundir las noticias sobre tales hechos a nivel internacional.

Un problema para los destinos turísticos localizados en entornos violentos e inseguros radica en la contradicción que se genera entre los mensajes de tranquilidad, armonía y paz que se publican en las campañas publicitarias y las noticias sobre hechos violentos que se difunden en los medios.

Los homicidios realizados con armas de alto poder como los fusiles de asalto, las granadas o las bazucas, así como las decapitaciones, la desaparición y los secuestros de personas, además de los enfrentamientos, robos y asaltos, son hechos que muestran los altos niveles de descomposición social que actualmente padecemos en Cancún.

En Cancún los homicidios crecen sin que nadie detenga a los sicarios y a sus jefes, la ola de violencia registra más de cien muertes de este tipo en lo que va del año.

La estadística del crimen en Cancún es una fuente de malas noticias para la promoción turística de destinos como Isla mujeres Cozumel Playa del Carmen. Las inversiones anunciadas de nuevos desarrollos turísticos pueden ser afectadas por los aires de violencia que se respiran en Cancún.

El miedo que sufre la ciudadanía por la alta frecuencia de asesinatos, secuestros y asaltos, así como la corrupción policiaca y la ineficiencia de las autoridades encargadas de brindar protección e impartir justicia, conforman factores negativos que afectan la confianza ciudadana, la sana convivencia social y la atracción turística.

Lo que menos quieren los turistas es visitar lugares violentos e inseguros. Por ello, cuando los medios difunden las noticias sobre asesinatos, lo primero que se cambia en las mentes de los turistas potenciales son las imágenes de paz y armonía que se proyectan en los mensajes pagados en las campañas publicitarias por empresas y gobiernos. Por eso resulta un contrasentido hablar ahora de visitas turísticas a Ciudad Juárez, Tijuana o Culiacán, por ser estas tres ciudades marcadas por las cicatrices de la violencia, la inseguridad y el narcotráfico.

La mala influencia que ejerce la violencia sobre el turismo no se puede corregir ocultando los delitos; el problema no se resuelve pidiendo a los medios que no difundan los hechos violentos para de esa manera mejorar el impacto de las campañas publicitarias. No se pueden ocultar los delitos sobre todo ahora que estamos en la era de la comunicación electrónica. Lo que se necesita es combatir el fenómeno en todos sus niveles, no solo enfrentar el problema en el área policiaca sino incidir sobre las causas que originan la violencia y la inseguridad, exigir que los gobiernos apliquen políticas públicas eficientes para trabajar en forma profesional sobre los factores que generan la violencia para evitar su reproducción y reducir al mínimo sus manifestaciones.