domingo, 12 de diciembre de 2010

¿Que es la fe?


Hay más fe en una honrada duda, creedme, que en la mitad de las creencias.
La palabra fe deriva del término latino fides y permite nombrar al conjunto de creencias de alguien o de un grupo. También hace referencia a la confianza o al buen concepto que se tiene de alguien o de algo.
La fe, por otra parte, es la aseveración de que algo es cierto o el documento que certifica la veracidad de algo (“El escribano dio fe del acto”).
Entre los factores que intervienen en la fe, aparecen la razón, la moral y las emociones. La fuerza racional surge cuando la fe nace de un postulado y se le combina con evidencias del pasado. La fuerza moral, en cambio, interviene en aquella fe que surge por algún tipo de temor a ser castigado o por el deseo de obtener una recompensa prometida. La fuerza emocional hace referencia a la fe que nace de un deseo y que aporta a la autoestima y dignidad de una persona.
La fe suele ser la base de las religiones, ya que los creyentes depositan su confianza en una serie de postulados que les son dados.
El concepto de fe puede utilizarse en combinaciones con otras palabras: la buena fe se refiere a la rectitud, a la honradez y al comportamiento honesto; la mala fe, en cambio, incluye malicia y alevosía. También puede mencionarse a la fe de erratas, que es una lista de errores que publican los libros o los medios de comunicación con una enmienda que el lector debe tener en cuenta.
Fe, del latín fides, "confiar", es en la terminología religiosa y relacionado con las llamadas virtudes del cristiano, aquella fuerza interior que permite al hombre someterse a las situaciones más adversas para tornarlas a favor de su grupo religioso en nombre de Dios. Según este postulado, el que aplica la fe de forma virtuosa es el que estaría en camino de ser sabio, porque sabría cómo cumplir con los objetivos que le han marcado y que él mismo está conforme y profundamente convencido de ello. De igual manera, según lo anterior, el virtuoso de la fe sabe cómo poner a los demás de su lado y los lleva a alcanzar un objetivo común que al final es el indicado por Dios.
Implica, por tanto un componente intelectual, ya que la fe no es un consentimiento, sino un asentimiento y considera un motivo específico.
Sin duda se trata de un concepto abstracto de muy difícil definición. La fe es un término propio de la religión que se refiere al acto de creer ciegamente en algo, ya sea en una deidad o en un conjunto de asuntos propios de la religión en cuestión.
La creencia propia de la fe hace del asunto creído algo tan fuerte que adopta el carácter de verdadero aún sin ser comprobado. La fe puede comprenderse también como aquella actitud, que incluye tanto voluntad como intelecto, de totalidad del ser que se dirige a algo divino o a una entidad suprema.
En forma más específica, la religión Católica incluye la fe como una de las tres virtudes teologales, colocándola incluso en el primer lugar, con las que la Iglesia asiente la revelación de Dios.
Una definición de fe es posible de encontrar en la Biblia. Dicha definición se encuentra en Hebreos 11:1 y dice lo siguiente: “Es, pues, la fe la certeza de los que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Como es posible ver, se trata de uno de los pilares fundamentales de la religión Católica, comportándose como uno de los motivos, o incluso el más importante que ha permitido mantener a la Iglesia, como institución, en pie durante tanto tiempo.
Para las religiones en general, sea cual sea su naturaleza, la fe se comporta como algo fundamental, es más, sin la fe de sus fieles, las creencias dejarían de serlo, desvaneciéndose y permitiendo que la religión se desmoronase. Lo anterior, debido a que algo básico de todas las religiones es que hay cuestiones que sólo se creen, asuntos que los creyentes aceptan sólo porque su religión lo afirma, adoptándose como una creencia tan verdadera como aquellos asuntos comprobables a través de la historia o la ciencia.
Más allá del ámbito religioso, la fe está presente en el desarrollo y actuar de todos los seres humanos. Desde cierto punto de vista no podríamos funcionar en el mundo sin la fe o convicción sobre el orden y desarrollo de las cosas, aunque en la mayoría de los casos no contemos con las pruebas ni los conocimientos como para "probar científicamente" estas convicciones, sencillamente creemos en ellas.
Para algunos, la FE, es un misterio, para otros es una ilusión; aún hay otros que piensan que es locura y otros tantos la consideran… fanatismo. Por el momento es cuanto

jueves, 9 de diciembre de 2010

El concepto de dios


Algún tiempo después de su creación, la sociedad fijó las leyes, reglas de obligada observación fuera de las cuales no existen hermanos, solamente miembros de una sociedad profana, no iniciática. Con posterioridad, estas "leyes" han variado, con interpretaciones múltiples, Incontestablemente, las sociedades era de esencia religiosa; y su carácter sagrado se ha conservado. En este entorno es donde la evolución del concepto de dios o el creador debe ser examinada en el transcurso de los últimos siglos.
Pero, para que todo quede aclarado y puntualizado, parece oportuno definir previamente los dos conceptos fundamentales que han sido llamados: deísmo y teísmo.
El deísmo es una representación mental, que reconoce la existencia de una potencia superior, denominada generalmente Dios. Es una creencia basada en la razón, pero que rechaza toda revelación y, por tanto, todo dogma, pero que observa la religión natural. En una palabra, el deísmo cree en una entidad superior incognoscible.
El teísmo, por el contrario, es la creencia en un sólo Dios personal y transcendente y en su voluntad revelada. Es el Dios creador del universo y del hombre, que rige a ambos pues está imanente en toda su creación.
Por eso, el deísta admite que su razón puede concebir la existencia de una potencia supra humana, de un Absoluto, de un Principio, rechazando el analizar las características que escapan a las facultades humanas; en una palabra, a definir esta entidad, mientras que el teísta se considera capaz de estudiarlo y de dogmatizar.
Hecha esta puntualización, es evidente que el problema esencial e indiscutible para la sociedad, es la creencia en dios a la Gloria del cual se cree y trabaja. Es evidente que, así concebido, el significado de dios. Debería, en principio, ser admitido tanto por los teístas como por los deístas, pero ¿qué sucede en la realidad?.
"Un semejante tiene la obligación de obedecer la ley moral
Se trata también de una manifestación de tolerancia, tan amplia como el estado de conciencia
"Cualquiera que sea la religión de un hombre o la manera de adorar a Dios, no será excluido de la sociedad, siempre que crea en el creador del cielo y de la tierra".
Este dogma está concretado como sigue:
"La sociedad tiene un culto para conservar y extender la creencia en la existencia de Dios. Para ayudar a los hermanos a regular su vida y su conducta sobre los principios de su propia religión cualquiera que ella sea. Con la condición de que sea una religión monoteísta, que exija la creencia en Dios, como Ser Supremo y que esta religión tenga un Libro Sagrado, considerado como el contenedor de la Voluntad revelada de Dios y sobre el cual el pueda prestar juramento.
Por consiguiente, el hombre de buenos principios debe tener un Dios personal y creer en sus dogmas. Esta posición teísta está confirmada por varios célebres escritores que estiman que la ley esencial es la creencia en la existencia de Dios como Gran creador y en la resurrección en una vida futura.
La creencia en Dios, y en su Voluntad revelada es una condición esencial para la admisión y aceptacion de sus miembros en esta sociedad".
"Creencia en Dios, creencia en su Voluntad revelada expresada en el Libro de la Santa Ley; creencia en la inmortalidad del alma".
En la linea del espíritu liberal que se le caracteriza, se designa a Dios, señalado el concepto fundamental: el Gran Creador del Universo. Este concepto es evocador de un Principio de Orden regulador del mundo manifestado, sin jamás tratar de definirlo.
Sin embargo, la aprensión de este concepto despierta de la consciencia de cada hombre
1º.- "Creencia en un Principio de Vida, Creador y Ordenador transcendente e imanente. Sabiduría infinita, conocimiento perfecto, Amor, Perfección, ese es nuestro dios que condiciona nuestra vida.
2º.- "Cada uno elige su sentimiento personal en el vasto jardín iniciático, pero todas las vías individuales conducen hacia el Conocimiento del Infinito y hacia la identificación final del Iniciado con Ella. ¿Cómo se podría reconocer este camino iniciático si el viajero no creyese en la existencia del fin hacia el cual avanza?".
"La idea de dios tiene un sentido. Las sociedades manifiestan así su unión a un universo donde los sentidos le conducen sobre los no sentidos, el Ser sobre la Nada".
Dios es el Principio Creador, dinámico por excelencia, organizador del Universo. Pero ningún dogma le está relacionado.
Es posible concebirlo como la ley que rige la materia donde los hombres no pueden percibir nada más que las manifestaciones sensibles; en este caso, el Universo visible, donde él es el Principio conductor y conservador, es la Divinidad en estado de manifestación.
Se puede entender como el organizador, el ordenador, el geómetra, la fuerza ordenatriz que lucha contra el caos y lo sustituye por la armonía, es decir, como un principio de orden.
Se le puede admitir también como un Dios creador, principio de la existencia. Este puede ser el Dios de los filósofos, también como el Dios de las religiones reveladas. Justifica siempre la lucha del hombre contra la materia, el azar o el destino.
El símbolo de dios no está unido a ninguna creencia, expresa, por consiguiente, la fe de las personas en la total libertad de conciencia. Se sitúa de una forma natural en el cuadro de la iniciación sobre un plano ideal trascendiendo al caos, exaltando los valores espirituales más altos, dando el gusto por lo sagrado y conduciendo el viaje hacia lo invisible.
"Dios toma toda la masa de cosas visibles que no estaban en reposo, se movían sin regla y sin orden, y las hace pasar del desorden al orden, estimando que el orden es superior a todos los conceptos".
Es igualmente la Divinidad de la que habla Voltaire en sus Diálogos Filosóficos:
"Este dios si es visible a nuestro espíritu y al mismo tiempo incomprensible, ¿cuál es su morada? ¿Desde qué cielo, desde que morada envía él sus eternos decretos a toda naturaleza? Yo no sé ni entiendo nada, pero sé que toda la naturaleza le obedece".
Es también el Dios evocado por Descartes en todas sus Meditaciones:
"Se encuentra en Dios una infinidad de cosas que no puede comprender ni entender, pues su naturaleza es infinita y la mía está cerrada y limitada, por lo que no puedo comprenderla".
En fin, en Emilie, Jean Jacques Rousseau, expresaba:
"La idea de creación me confunde y rebasa mi entendimiento".
Para mis hermanos no es pues necesariamente una persona divina donde la voluntad revelada será visible y se explicaría de una vez para siempre por el texto inmutable de una Ley escrita. Es un principio superior que no exige ningún credo.
"Para revelar al hombre a sus propios ojos, para hacerlo digno de su misión sobre la tierra, la sociedad sitúa el principio que el Creador Supremo ha dado al hombre como bien más preciado, la Libertad; patrimonio de la humanidad entera, don que ningún poder tiene el derecho de suprimir o coartar y que es la fuente de sentimientos de honor y de dignidad".
Las sociedades, que se autodefinen "tradicionales" son teístas y se han transformado en el curso de los años en conformistas, intolerantes y más o menos sectarias, exigiendo la creencia en un Dios personal. Por el contrario, el deísta, es liberal y tolerante. Ha permanecido fiel a la Tradición teniendo en cuenta la evolución espiritual de la humanidad en el curso de los dos últimos siglos.
En este aspecto, más aun que en otros, la búsqueda de la verdad necesita una absoluta libertad de pensamiento y de consciencia, conjugada con su indispensable corolario: el respeto del hombre.

La justicia por mano propia es un derecho


En estos últimos días, la noticia de la muerte de Don Alejo Garza Tamez ha circulado por todo el país. Don Alejo, un terrateniente de 77 años defendió su propiedad, el trabajo de su vida, hasta la muerte con un valor y coraje insuperables, llevándose por delante a cuatro sicarios e hiriendo gravemente a otros dos. Se trata de una persona que no se dejó amedrentar por un grupo de sicarios que exigieron les entregara control de su propiedad y que, al igual que muchos, murió en el camino.

La historia por sí misma es simplemente sorprendente. Don Alejo, al más puro estilo del Salvaje Oeste, pidió a sus empleados que lo dejaran sólo, se atrincheró en su propiedad y preparó sus armas y municiones, como listo para defender una pequeña ciudad sitiada. Pero los detalles y acciones posteriores levantan dudas y críticas; y nos dejan con una profunda tristeza pero en lo personal, con un poquito de esperanza. ¿Por qué esperanza? Porque mientras existan más personas como don Alejo en este país, no todo está perdido.

Son muchos los sentimientos que produce esta noticia:

Coraje. ¿Cómo es posible que alguien, simplemente porque tiene un arma de largo calibre y varias personas tras de él, pida a un ciudadano honesto que le entregue el fruto de su trabajo? Me parece simplemente increíble que un país cuyos migrantes mueren año con año intentando conseguir un mejor empleo, aún haya gente que intente enriquecerse a costa de otros de una forma tan descarada.

Orgullo. Don Alejo, pudiendo haber entregado su propiedad y librarse de mayores problemas, decidió actuar. No sabemos que pasaba por su mente exactamente, pero es evidente que el hartazgo y el enojo pudieron más que el miedo. En la actualidad no son pocos los casos de ciudadanos que toman justicia por su propia mano. Pero el caso de Don Alejo resalta porque a diferencia de cualquier linchamiento, él estaba sólo. Sus acciones lo prueban: aún quedan mexicanos valientes.

Decepción. ¿Por qué Don Alejo no llamó a la policía, al ejército, a alguna autoridad? Vamos, a fin de cuentas tenía 24 horas para conseguir toda la ayuda que pudiera… Por desconfianza. Porque los mexicanos ya dudamos de la capacidad de nuestras autoridades para protegernos, así como de su lealtad e incorruptibilidad. Porque ahora sabemos que ellos tampoco son invencibles.

¿Qué podemos rescatar de esta historia? Primero, el alto grado al que ha llegado la ingobernabilidad en los estados fronterizos es un reflejo más de que algo no funciona con la estrategia de seguridad. Segundo, Don Alejo, por lo visto, no confió en las autoridades. Entonces, ¿por qué no invertir más en programas de certificación y control de confianza? Una población que confía en sus cuerpos policiales y soldados es más propensa a cooperar en investigaciones del ámbito penal. Y tercero, los mexicanos somos valientes, cuidamos lo que más amamos y defendemos nuestros ideales a capa y espada. Ese capital humano tan impresionante puede ser utilizado en proyectos de participación ciudadana en las áreas de denuncia y prevención del delito.

Cuando la delincuencia no puede ser combatida eficientemente por las instituciones estatales que les corresponde hacerlo, la desesperación ciudadana puede llevar a la gente a pensar en hacer justicia por su propia mano. Esto es lo que ha comenzado a suceder en México.

El anterior caso no es el único, a menudo encontramos en las noticias de ciudadanos que deciden enfrentar la delincuencia por “sus pistolas”. Esto ante la incapacidad de las instituciones del Estado de enfrentar este problema que se nos agrava.

En todos estos casos encontramos un denominador común. Los costos son altísimos. Como solemos decir, la medicina resulta peor que la enfermedad. Casi siempre el ciudadano que enfrenta al delincuente resulta herido o muerto, en otros casos el número de víctimas aumenta.

Esto tiene una explicación lógica. Los ciudadanos no son expertos en el combate a la delincuencia, muchas veces no saben ni manejar el arma que cargan. Los delincuentes son “profesionales” y van decididos a todo cuando delinquen. Muchas veces hay otro delincuente que sin que se vea cubriendo las espaldas del asaltante.

Pero todo esto se presenta como consecuencia de la desesperación en que hemos caído ante el auge delincuencial. Los ciudadanos nos sentimos impotentes y por ello muchos deciden enfrentarlos y hacer justicia por su propia mano. Los resultados son desastrosos. Con esto no se pretende justificar nada, simplemente se busca una explicación de estos hechos, que terminan enlutándonos más.

En otros países ha habido linchamientos populares de delincuentes, en algunos casos han linchados a personas inocentes simplemente por no ser del lugar o tener un aspecto sospechoso. Simplemente por estar en el lugar y a la hora equivocados.

Cuando este fenómeno se generaliza, la sociedad entra en un peligroso proceso de descomposición. El Estado de Derecho desaparece. El país se puede volver ingobernable. La inseguridad aumenta en lugar de disminuir. Todos perdemos.

Por ello es urgente cambiar la situación y son las autoridades las que tienen la palabra y la acción. Ya que esta situación está degenerando por su incapacidad.

Tomar la justicia por nuestras manos es la forma más cara de combatir la delincuencia, tan cara que nos puede costar la vida. Tan cara que nos puede costar la más severa descomposición social y económica de la cual no saldremos tan fácilmente. Tan cara que simplemente no podemos pagarla, ni como personas ni como país.

La justicia por mano propia es un derecho que tiene el ciudadano de bien cuando se ve echado a su propia suerte por la autoridades competentes en ese asunto, si sale bien, si sale mal, o si sale peor son solo circunstancias del momento, todos debemos defendernos a nosotros, a nuestros seres queridos y a nuestras adquisiciones materiales que esfuerzo nos ha costado conseguir

domingo, 21 de noviembre de 2010

CANCUN ZONA LIBRE DE LA INSEGURIDAD


El problema de la inseguridad en Quintana roo es un tema que además de ser preocupante, se ha convertido en el pan nuestro de cada día. Escuchamos, leemos y vemos por todos los medios, noticias escalofriantes acerca de la creciente delincuencia organizada en nuestro estado. El rubro específico de los secuestros, ha creado tal hartazgo en los habitantes del estado que se organiza ya una marcha organizada contra la inseguridad.

Los “dimes y diretes” entre gobernantes, directas e indirectas, ha desviado la respuesta positiva a la problemática actual en el tema de inseguridad, que todos los Quintanarroenses quieren escuchar. Quintana Roo no desea seguir siendo partícipe de la ineficiencia de los gobiernos Lo que Quintana roo quiere ver, es un cambio real, palpable y trascendental en las leyes a secuestradores, una policía efectiva, erradicar la impunidad, castigos reales.

Otro tema que derrama de tal problemática, es la falta de denuncia por parte de las víctimas; que si bien es cierto, es muy importante cómo muestra de manifestación a los hechos, también cae en la desidia del pueblo por la falta de resultados. Lo que consideramos importante es que Quintana Roo se manifieste, no importa el medio, pero que los gobiernos de cada municipio y por supuesto, el federal, sepa que no se está de acuerdo con los resultados que se han mostrado en los últimos años.

Todos los temas que se llevan al congreso del estado son importantes, el tema económico, de desarrollo social, el financiero, etc., pero el que seguramente usted está de acuerdo que urge resolver ya, es el tema de la inseguridad.

Todos los habitantes de éste estado, sobre todo Cancún la ciudad turística más importantes del mundo, han sido blanco de algún robo, asalto o secuestro, directa o indirectamente; alguien cercano a nosotros (amigos, familiares, vecinos o simplemente conocidos) ha tenido que soportar alguno de éstos tristes sucesos SIN ser resueltos.

Cuántas veces no hemos escuchado en pláticas sobre el tema, que la gente exige la intervención de los militares, la pena de muerte a secuestradores, la ley de “diente por diente” a violadores o matar con mano propia a quién se atreva a meterse con los nuestros. Si bien estas ideas pudiesen parecer inhumanas, no están tan lejos de llevarse a cabo si nuestro gobierno sigue buscando responsables a su ineptitud e incapacidad de darnos la seguridad a la que tenemos derecho constitucionalmente como pueblo.

¿Hasta cuándo y hasta dónde vamos a estar dispuestos a seguir viviendo bajo la amenaza de salir de casa y no regresar nunca más?

Un sistema judicial ineficiente y con corrupción es otra causa de la delincuencia

Todos estos aspectos forman parte de un todo. Aunado a lo anterior, está el sistema judicial y penitenciario del estado. Aquí la autoridad tiene la principal responsabilidad. Capacitación de la policía, responsabilidad del ministerio público. Recordemos que estos miembros de la sociedad han salido de familias como muchas otras; así que la reflexión es si nosotros hemos sido partícipes de la corrupción. El anuncio en el cual unos jóvenes salen del cine comentando sobre un promocional en contra de la corrupción y dicen que el que no transa no avanza y en ese mismo momento, sin saberlo, están siendo víctimas de un acto en el cual una joven le da dinero a un policía para que no la detenga por haber golpeado un auto que resulta ser de los jóvenes quienes se acaban de manifestar a favor de la corrupción. En este ejemplo es muy rápida la visualización de que podemos ser víctimas de lo que proponemos, pero generalmente no nos damos cuenta. El mismo publicitario del cine muestra una cadena de actos de corrupción. ¿Has pensado que si tú le das dinero a un policía para que no te levante una infracción de tránsito, con el tiempo él puede ascender o cambiar de lugar de trabajo en la misma corporación y ser quien acepte dinero de un individuo que cometió un crimen más serio como robar, matar, secuestrar? Suena poco probable, pero si nos quejamos de la impunidad es porque hay gente que acepta el dinero que otros le ofrecen, o hay quienes ofrecen para que la autoridad acepte. ¿Has sido parte de esto? Tenemos el derecho de exigir, pero también tenemos la obligación de aportar para ponerle fin a la situación.

La relación del problema con el sistema penitenciario

En cuanto al sistema penitenciario, es un tema que requiere de un análisis mucho más profundo, que va más allá de proponer penas más severas a los delincuentes, es decir, sí debe haber penas más severas pero debe haber otras acciones paralelas. Como víctimas de delitos a veces no pensamos en las razones por las cuales otros delinquen, y penosamente vemos que cada vez hay más jóvenes involucrados. Aquí la propuesta es ver que las cárceles y reclusorios realmente sean “centros de readaptación”. Es frecuente escuchar que son las universidades de los delincuentes, lo que no sabían ahí lo aprendieron, pero qué hacemos como sociedad para mejorar a esta gente, para darle una segunda oportunidad una vez que concluya su pena (no todos están ahí por secuestradores, violadores o asesinos). Propongamos cárceles de alta seguridad, pero veamos que los internos trabajen, estén ocupados, sean apoyados psicológicamente.

Los legisladores y otras autoridades

Exijamos mejores policías, pero respetémoslos. Su trabajo no es fácil, si nosotros los denigramos ellos tampoco aceptarán con dignidad el papel que desempeñan en la sociedad. Como pueblo tenemos el poder de exigir, veamos que a ellos se les den sueldos dignos, de acuerdo con su trayectoria, antigüedad, ocupación. Y por qué no, bajemos las prestaciones de jubilación a quienes no las necesitan: funcionarios públicos que tienen sueldos altísimos de por vida; diputados y senadores que se fijan a sí mismos sus salarios y prestaciones.

lunes, 15 de noviembre de 2010

¿Qué significado tiene la Revolución Mexicana?


Este 20 de noviembre nos encontramos, de nuevo, frente a la Revolución Mexicana o, para ser más exactos, frente a su memoria, puesto que el gran acontecimiento político que marcó al grueso del Siglo XX mexicano hace tiempo que dejó de tener vitalidad y hoy es, básicamente, recuerdo y, sobre todo, herencia. En efecto, los grandes temas que hoy constituyen la agenda política de nuestro país están planteados y se desarrollan no como prolongación del gran movimiento político, social, económico y cultural que cimbró a la nación entre 1911 y 1916, sino, en parte, como una reacción contra la herencia que dejó ese movimiento.

¿Qué significado tiene la Revolución Mexicana? La respuesta es contradictoria. Por un lado, la "revolución ideal" -el espíritu que la animó- aún puede ser fuente de inspiración, Sin embargo, por otro lado, no se puede negar que la "revolución real", la que realmente ocurrió y no la imaginada ni la del discurso, resultó ser, en mayor o menor medida, una de las causas de los problemas mal resueltos o simplemente no resueltos, a los que nos enfrentamos hoy y que hacen de la vida colectiva mexicana una experiencia llena de frustraciones y peligros.

El cambio de régimen.- En 1910, la rebelión encabezada por Francisco I. Madero fue un llamado al sentido de la dignidad de los mexicanos para poner fin a un sistema político antidemocrático, cerrado, oligárquico, humillante, donde sólo los pocos podían "hacer política", y siempre en beneficio propio o del pequeño grupo al que pertenecían.

La violencia que se inició en 1910 fue el recurso ciudadano de última instancia para confrontar una situación donde el discurso oficial hacía constantes referencias a los grandes valores que guiaban la conducta del presidente Díaz y su gobierno, pero donde en realidad dominaba lo contrario: falta de respeto a los derechos individuales -su vigencia dependía de las circunstancias-, nula efectividad del voto -no había ciudadanos, sólo súbditos- y una corrupción y abuso del poder sistemáticos.

El levantamiento contra Díaz se hizo en nombre de los principios democráticos y morales contenidos en las constituciones del Siglo XIX y nunca aplicados. Sin embargo, una vez que el nuevo régimen se institucionalizó, no fue la democracia ni la ética las que emergieron, sino un régimen autoritario más refinado que el del pasado: menos personalizado, más eficaz e igualmente corrupto. El lugar que una vez ocupara un dictador benévolo le fue entregado a un partido de Estado y a una Presidencia sin otro límite que la no reelección, condición necesaria para institucionalizar la renovación y evitar la esclerosis que había acabado con el porfiriato.

El fracaso de la Revolución como movimiento democrático ha hecho necesario, desde hace tiempo, que una buena parte de la energía colectiva de México se gaste no en tareas constructivas, sino en superar los obstáculos que los intereses creados han puesto para evitar que se haga realidad la demanda que hace 100 años se plasmó en el Plan de San Luis, que el sufragio sea efectivamente la fuente inicial e imprescindible de la autoridad.

La Revolución nunca se propuso realmente rescatar la independencia del Poder Judicial. La procuración de justicia del nuevo régimen fue un proceso enteramente subordinado a las consideraciones políticas de la Presidencia, y esa institución tampoco permitió que los jueces marcharan por el camino de la autonomía. No tuvo que invertir mucho esfuerzo para lograrlo, pues la ausencia de un auténtico Poder Legislativo evitó que la independencia de la Suprema Corte tuviera una base política y social.

Nacionalismo y globalidad.- El nacionalismo fue una de las grandes fuerzas que impulsaron la Revolución Mexicana. Fue ese un nacionalismo que se enfrentó a las potencias europeas, pero, sobre todo, a Estados Unidos. Hoy, el signo de los tiempos es la globalidad, la apertura de los mercados, la universalidad de los valores y la cultura. El nacionalismo revolucionario, que siempre fue más radical en el discurso que en la realidad, es hoy visto por las elites políticas y económicas como una reliquia y un obstáculo para ganar el futuro, futuro que en buena medida pasa por la integración de nuestra economía a la de Estados Unidos.

Del nacionalismo económico revolucionario casi lo único que queda es la defensa de Pemex, pero es una tarea que se dificulta por la historia de corrupción en gran escala de la empresa paraestatal. Hace tiempo que el nacionalismo político, basado en el principio de no intervención, terminó por ser casi la defensa de la clase política mexicana frente a las críticas y el escrutinio del exterior. Sin embargo, valores globales como la democracia, los derechos humanos o la defensa del medio ambiente, ya no retroceden ante la invocación de la soberanía y la autodeterminación, pantallas una Revolución Mexicana más generosa y exitosa de lo que en realidad era.

La justicia social.- El grito más profundo y ético que lanzó la Revolución no fue el de "sufragio efectivo y no reelección", sino el de "Tierra y Libertad", es decir, justicia social y dignidad. Ese fue el sentido histórico de fondo del movimiento revolucionario: la demanda de poner fin a la herencia de una sociedad conquistada, explotada, discriminada y humillada desde el siglo XVI. Ese fue, y sigue siendo, el corazón del huracán político que azotó México de 1910 a 1920; esa fue y es la justificación, si es que finalmente la tiene, de la terrible violencia que entonces se desató sobre México.

Procede el amparo indirecto contra el aumento del impuesto predial


El avalúo y aumento catastral que se utiliza para fijar el impuesto sobre una propiedad, puede ser impugnado mediante "un juicio de amparo indirecto" si se considera que el mismo es incorrecto, de acuerdo con un criterio que emitió la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y que fue difundido en su gaceta.
Esta decisión permitirá que cualquier persona pueda defenderse ante un cobro indebido del impuesto predial como lo es el pretendido aumento que se pretende aplicar a los cancunenses.
El juicio de amparo para protegerse de un cobro irregular del impuesto predial, derivado de un mal cálculo o aumento del valor catastral de una propiedad, puede ser promovido a través de un abogado privado, si se tienen los recursos para hacerlo, o por medio de abogados gratuitos del Instituto Federal de Defensoría Pública, cuya dirección electrónica es www.ifdp.cjf.gob.mx.
El máximo tribunal del país informó que en una sesión privada, realizada el 14 de marzo del año en curso, los ministros de la "Segunda Sala" aprobaron modificar la tesis jurisprudencial 2a./J. 22/94, para establecer que "la elaboración y notificación del avalúo catastral afecta el interés jurídico de los gobernados y, por lo tanto, es susceptible de impugnarse a través del juicio de amparo indirecto".
De acuerdo con la información divulgada por la Corte, "los señores ministros consideraron que el avalúo catastral es el acto mediante el cual se determina el valor fiscal de los predios y construcciones adheridas a éstos, y se fija la obligación tributaria a cargo del particular".
Y, por lo mismo, "es claro que la simple elaboración y, en su caso, notificación del avalúo genera un perjuicio inmediato al particular, pues si aquél se elabora en forma incorrecta o ilegal, tendrá como consecuencia la determinación, también incorrecta o ilegal, de un crédito por concepto de impuesto predial".
Los ministros de la Corte determinaron que este tipo de hechos "afecta de modo cierto e inmediato el interés jurídico del particular, quien puede acudir al juicio de garantías en términos del artículo 114, fracción II, primer párrafo, de la Ley de Amparo".
Ahora Conforme a la Constitución Mexicana, los municipios tienen ciertas atribuciones para cobrar ciertos impuestos a sus habitantes. Uno de dichos impuestos municipales es el impuesto predial, el cual es una carga para los propietarios de un predio, sea que éste se encuentre baldío o bien con construcción e independientemente de si el dueño es persona física como moral.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha decretado ya la inconstitucionalidad de dicho impuesto predial.

Caso nuevo león
El impuesto predial es inconstitucional.
El impuesto predial se establece en la Ley de Hacienda para los Municipios del Estado al decirse que la contribución será a cargo de los propietarios o poseedores del suelo y sus construcciones.
Ahora bien, conforme a dicha ley, el monto del impuesto se determinará aplicando las “tablas de valores unitarios” del suelo o, en su caso, de construcción que hayan sido aprobadas previamente por el Congreso del Estado.
Al respecto, la Suprema Corte declaró la inconstitucionalidad de dichas “tablas de valores unitarios” de suelo y construcciones, por contravenir el llamado “principio de legalidad tributaria”, así como por su falta de fundamentación y motivación legal.
Además, declaró la inconstitucionalidad del segundo párrafo del artículo 21 bis-8 de la Ley de Hacienda para los Municipios del Estado de Nuevo León por establecer como base para el cálculo del impuesto predial una tasa adicional a los predios baldíos, lo que transgrede también el llamado “principio de equidad tributaria”.

La defensa legal.

Por los argumentos arriba señalados, la defensa legal contra un impuesto predial debe alegar que el tributo es inconstitucional toda vez que violenta los principios de legalidad, proporcionalidad y equidad tributaria, mismos que son los principios rectores y protectores de los contribuyentes en México.
En razón a lo anterior, existen elementos jurídicos que permiten combatir exitosamente el impuesto, ya sea en su totalidad o bien en cuanto a cierta parte o proporción del monto que se llegara a determinar por la autoridad municipal.
La devolución del impuesto pagado.
Es importante saber que, en caso de obtenerse una sentencia favorable al contribuyente, éste adquiriría el derecho a solicitar la devolución del impuesto predial pagado en exceso o quizás, en su totalidad, según sea el caso, de hasta los últimos 5 años, más sus respectivos intereses.
¿Por qué y cómo hay que pelearlo?
Es muy importante tomar en cuenta que el hecho de que la Suprema Corte haya declarado la inconstitucionalidad del impuesto predial NO SIGNIFICA QUE, AUTOMÁTICAMENTE, TODOS LOS CONTRIBUYENTES ESTÉN LIBERADOS DE SU PAGO. Lo anterior y acorde a los principios del Juicio de Amparo, solo aquellas personas que peleen el impuesto podrán llegar a tener el beneficio de la declaración de su inconstitucionalidad. Esto dado que las sentencias que se emiten en dichos juicios solo benefician a aquellos que lo promovieron y no así a los demás contribuyentes.
Existen dos vías para la defensa legal contra este impuesto, el Juicio de Amparo o el Juicio de Nulidad tramitado ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Estado de Quintana roo. En ambos casos, es fundamental que el juicio se interponga oportunamente, dentro de los 15 días hábiles siguientes al pago del impuesto, para el Amparo y dentro de los 30 días hábiles siguientes al pago, para el Juicio de Nulidad.
Por supuesto, estamos listos para evaluar tu caso e iniciar el juicio correspondiente para obtener, en su momento, la devolución de tu dinero.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Mitla “Lugar De Los Muertos”


Hay pocos lugares en México y en el mundo donde se represente con tanta profusión a la muerte, como en Oaxaca. En el hermoso templo de Yanhuitlán, se encuentra una imagen de Nuestra Señora La Muerte, ataviada como una reina y entronizada en un altar. Mitla significa Lugar De Los Muertos y allí se llevaba a sepultar a sacerdotes y a otros personajes de alcurnia en la época prehispánica. En Monte Albán, bajo sus templos y viviendas, se hallaron tumbas fastuosas- como la muy conocida tumba numero siete - que denotan el culto supremo que los antiguos dedicaban a sus muertos.
El culto a los difuntos no terminaba en el sepulcro. Además del aniversario que celebraba cada uno en particular, acostumbraban levantar en los templos, en honra de los muertos un catafalco, cubierto de velos negros, sobre los que se derramaban flores y frutos, y en torno de los cuales oraban: también tenían una fiesta o conmemoración de los difuntos en común, cuyo día, por singular coincidencia, correspondía próximamente al templo en que los católicos celebramos la nuestra.
Se preparaban los indios matando gran cantidad de pavos y otras aves obtenidas en la caza, disponiendo a si de una variedad de manares, entre los que sobresalían los tamales (petlatamali) y el mole o totomoli.
Estos manjares se ponían en una mesa o altar que no faltaba en la casa de los indios, como ofrenda para los difuntos. Llegada la noche, en torno a ella, de pie o sentados se congregaban todos los miembros de la familia; velaban orando a sus dioses, para que por intercesión de los suyos, que suponían asistiendo a su lado, les fuese concedida salud, buenas cosechas y prosperidad en todas sus cosas.
Este es el origen de las ofrendas que se colocan en los altares de muerto. El ritual es un gesto que denota el valor espiritual de los pueblos indios al compartir con sus difuntos los alimentos que en vida les agradaron y honrarlos como si siguieran vivos.
La celebración de los Días de Muertos en Oaxaca es una ceremonia popular que invoca a los espíritus de los ancestros para invitarlos a "convivir" en el mundo terrenal, por lo que se procura agasajarlos en la forma más atenta. Su visita entre nosotros obedece a un permiso obtenido desde el más allá para que las ánimas de los difuntos puedan visitar a sus parientes. Los muertos retornan a su hogar porque son atraídos por sus antiguas pertenencias o por el amor de sus deudos.
Es posible asegurar que ninguna población de México permanece indiferente a tan arraigada tradición que de alguna forma fortalece los vínculos familiares evocando la memoria de los seres queridos.
Existen vestigios de las representaciones de la muerte llevados al cabo por las diversas culturas que florecieron antes de la llegada de los españoles. Dichas culturas sostenían que con los vientos fríos del norte, llegaban los espíritus de sus muertos a visitarlos y para recibirlos organizaban fiestas en su honor.
Desde la evangelización de Oaxaca llevada a cabo por los Dominicos Fray Gonzalo Lucero y Fray Bernardino de Minaya, a la cabeza de un sinnúmero de misioneros civilizadores; se implementaron las fechas para celebrar a los Fieles Difuntos, tomándose como resultado del culto a los muertos que ya tenían los pueblos aborígenes y las preces de la Iglesia por los antepasados.
En la actualidad la celebración de Muertos se inicia a mediados del mes de octubre con la adquisición de los productos que habrán de colocarse como ofrenda en un altar. Desde muy temprano, los mercados se instalan y se visten de olores y colores característicos, entonces comienza la concurrencia de deudos.
Puede encontrarse entre los productos característicos de la temporada: el mole negro, los dulces oaxaqueños, entre los que no puede faltar la calabaza en conserva, las manzanitas de tejocote y el nicuatole, acompañados por el chocolate y el pan de muerto. Todo esto y las frutas de la estación son elementos que se utilizan para adornar los Altares de Muertos y para rodear las ofrendas que se colocan en honor a aquellos que han partido ya de este mundo.
El primero de noviembre es día de "llevar los muertos", la costumbre consiste en obsequiar a parientes y amistades de la familia una dotada muestra de las viandas que integran la ofrenda de muertos. La entrega se hace casa por casa. Este día se venera a los "angelitos", es decir a los parientes que murieron siendo niños. El día dos de noviembre se venera a los finados adultos.
Todos los Santos y los Fieles Difuntos son ocasiones para que nuestro pueblo ejerza sus ancestrales costumbres. Algunos, orando por sus familiares pasados, otros yendo a los cementerios para adornar las sepulturas que permanecen en los panteones, elaborando así los ALTARES DE MUERTOS.
Gran parte de la preparación de estas fiestas se ve reflejada en la construcción de los Altares de Muertos, ofrenda que se hace para honrar a los familiares fallecidos, ya que según la creencia popular, ellos vendrán a visitar sus moradas y a sus familias en este día. Los Altares de Muertos, son instalados en las casas de sus familiares o en los mismos panteones sobre las tumbas y la varía de acuerdo a las tradiciones de cada región. Todo lo que el fallecido disfrutó en vida, es recordado al preparar el altar; la ofrenda se coloca el día 31 de octubre por la mañana, y es todo aquello que los deudos vendrán a saborear y disfrutar.
En Oaxaca usted podrá asistir a un gran número de exhibiciones y representaciones con motivo de esta fecha tan importante para todos los mexicanos. Desde exhibición de altares, tapetes hechos de arena decorados con flores y velas iluminando los nichos de las criptas hasta las representaciones de cortejos fúnebres, ofrendas comparsas y gran variedad de eventos artísticos que transforman el ambiente los días 31 de octubre y 1 y 2 de noviembre.